Internacional
HRW alerta de abusos y tratos degradantes a migrantes detenidos en EEUU
“Tuvimos que comer como animales”, contaron migrantes a la oenegé Human Rights Watch (HRW), que alerta de abusos y trato degradante en tres centros de detención de Florida en un informe publicado este lunes.
Personas detenidas en el Centro de Procesamiento de Servicios Krome North (Krome), el Centro de Transición Broward (BTC) y el Centro de Detención Federal (FDC) en Miami contaron que los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y los guardias de seguridad de empresas privadas “los trataban de manera degradante y deshumanizadora”.
Algunos permanecieron esposados dentro de autobuses “durante largos periodos, sin comida, agua ni baños funcionales” o tenían que dormir en el suelo de cemento helado, sin ropa de cama, “bajo una luz fluorescente constante”.
Chauhan y Pedro describieron un traslado en abril en el que estuvieron en una celda con decenas de hombres desde primeras horas de la mañana “con los pies encadenados y las manos atadas detrás de la espalda”.
“Luego los dejaron en la habitación durante horas”, señala el informe elaborado por HRW, Americans for Immigrant Justice y Sanctuary of the South.
“Eran las 5 de la tarde y nadie había almorzado. Algunos ni siquiera habían desayunado. Podíamos ver la comida a través de los barrotes de nuestra celda de detención en recipientes de poliestireno en un carrito. La comida estaba frente a nosotros, pero los guardias se negaron a dárnosla”, contó Chauhan a HRW.
“A las 7, finalmente nos dieron el almuerzo, pero solo después de que otro guardia protestara en nuestro nombre. Estábamos encadenados, así que no podíamos alcanzar los platos con las manos. Teníamos que poner los platos en las sillas y luego agacharnos y comer con la boca, como perros”, añadió.
“Tuvimos que comer como animales”, recordó Pedro, citado en el informe, que no incluye la situación en un nuevo centro de Florida, apodado “Alcatraz de los Caimanes” y situado en una zona de manglares y pantanos.
Los detenidos entrevistados por HRW denunciaron “cacheos invasivos injustificados” y “conductas humillantes”, se lee en el texto de casi 100 páginas.
Las organizaciones denuncian un hacinamiento extremo, a veces en celdas con más del doble de su capacidad, para intentar cumplir el objetivo del presidente Donald Trump, quien prometió expulsar a un número récord de migrantes en situación irregular.
|