Internacional
Continúan los registros tras el arresto del expríncipe Andrés que ha sacudido a la realeza británica
La Policía británica continúa este viernes con el registro de la antigua casa de Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, en el condado inglés de Berkshire, a las afueras de Londres, tras su detención y posterior liberación el jueves bajo la sospecha de mala conducta en un cargo público.
La Policía del Valle del Támesis, que ordenó el arresto este jueves del exduque de York, ha informado de que los registros en una propiedad de Norfolk, al este de Inglaterra, han concluido, pero continúan en la mansión de Royal Lodge, en Berkshire, donde Andrés vivió hasta hace unas semanas antes de que fuera desalojado por el rey.
Andrés, cuyo hermano le ha despojado de todos los títulos nobiliarios y honores, fue detenido durante varias horas mientras las fuerzas del orden investigan una denuncia contenida en los archivos del pederasta estadounidense Jeffrey Epstein de que le facilitó a éste documentos sensibles del Gobierno británico cuando era representante especial de Comercio en la primera década del 2000. El hermano del rey se convirtió en el primer miembro de la realeza en la historia moderna en ser arrestado.
Estuvo retenido en una comisaría de Norfolk durante un periodo de casi once horas antes de ser liberado mientras continúa la investigación.
A la salida de la comisaría de la localidad de Aylsham, en Norfolk, en un vehículo todo terreno, fue fotografiado este jueves reclinado, con aspecto de gran cansancio, en la parte trasera del coche, una imagen que quedará para la historia. El expríncipe, arrestado el día que cumplió 66 años, fue llevado después a la casa de campo de la finca de Sandringham, en Norfolk, donde vive actualmente.
Virginia Giuffre, la primera denunciante de los delitos sexuales de Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell, y de su red de prostitución, aseguró en un documental que le habría gustado ver detenido al hijo favorito de la reina Isabel II, a quien acusó en los tribunales de haber abusado de ella hasta en tres ocasiones aun siendo menor.
La joven, que estuvo al frente de la campaña de denuncia del pederasta norteamericano y de su extensa red de conexiones, se suicidó en 2025 tras escribir sus memorias A Memoir of Surviving Abuse and Fighting for Justice (La Chica de Nadie: Memorias de supervivencia ante abusos y de lucha por la justicia).
Un escándalo que, en el caso de la corona británica, señalaba directamente a la Casa de los Windsor y que la mismísima reina de Inglaterra quiso tapar previo pago de 12 millones de libras esterlinas, según publicaron varios rotativos británicos.
Pero no es este el motivo que ha llevado al arresto del expríncipe, sino la presunta filtración de información a Epstein. La Policía de Thames Valley había indicado esta semana que estaba revisando las acusaciones contenidas en unos correos electrónicos publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que al parecer mostrarían que Andrés compartió informes de visitas oficiales a Hong Kong, Vietnam y Singapur con el financiero pederasta. Andrés ha negado cualquier irregularidad relacionada con sus vínculos con Epstein.
Varias fuerzas policiales del Reino Unido evalúan activamente o investigan información relacionada con el caso del pederasta, que se suicidó en prisión. En concreto, investigan aterrizajes y despegues del avión privado de Epstein en distintos aeropuertos del país, a fin de establecer si utilizó vuelos para trasladar chicas menores de edad con fines de explotación sexual.
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