Internacional
Bahréin aumenta la represión contra la comunidad chií de cara a la conmemoración de Ashura
El Movimiento por la Libertad de Bahréin, una organización defensora de los derechos humanos con sede en el Reino Unido, denunció que las autoridades bahreiníes han endurecido en los últimos días la campaña de hostigamiento y detenciones contra la comunidad chií del país, a la que han impuesto normas estrictas sobre cómo se conmemora este jueves la importante ceremonia religiosa de Ashura, en la que se rinde homenaje al martirio del Imam Husein (P), su familia y sus compañeros más leales.
La plataforma denunciante señaló que la policía antidisturbios allanó un centro religioso (husainias) en la aldea de Karbabad y varias viviendas cercanas, arrestando a varias personas, incluido el supervisor del centro.
Informó también del arresto del jeque Hussein Najib, líder de la oración de la mezquita Al-Jaif en Al-Dair, en el noreste, así como de otras personas, en relación con las reuniones y procesiones de duelo de Ashura.
Según la organización, las autoridades de seguridad han citado, interrogado y amenazado a administradores de husainias, clérigos, oradores religiosos y predicadores fúnebres y, en algunos casos, han prohibido a oradores religiosos participar en las ceremonias de duelo. Las advertencias han estado dirigidas, particularmente en la aldea de Sanabis, al oeste de Manama, la capital de Bahréin.
Las ceremonias de duelo por el martirio del Imam Husein han constituido durante siglos, una parte fundamental de la identidad religiosa y cultural de Bahréin, un país gobernado por una monarquía musulmana suní, pero la mayoría de sus ciudadanos son chiíes duodecimanos, una rama del islam que también es la religión estatal de Irán.
Las ceremonias religiosas de Ashura suelen atraer a grandes multitudes e incluyen procesiones, recreaciones de batallas y sermones religiosos. Es observado cada año por chiíes de todo el mundo el día 10 de Muharram, el primer mes del calendario islámico, para conmemorar la muerte del Imam Husein, nieto del profeta Mohamad (P).
Ashura suele durar 10 días, pero las autoridades de Bahréin han decretado que este año su celebración se reduzca a la mitad. También han establecido que las procesiones deben concluir no más tarde de la medianoche, salvo en la capital, Manama, donde podrán continuar hasta las 2 de la madrugada. En años anteriores, las procesiones públicas de Ashura solían prolongarse durante la noche hasta el amanecer.
El gobierno de Baréin afirmó en un comunicado que las medidas de este año estaban “destinadas a garantizar la seguridad y el bienestar de todos los participantes en las conmemoraciones de Ashura”. Alegó además que “la Constitución de Bahréin garantiza la libertad de religión y de creencias para todos, sin distinción”.
Estas últimas medidas forman parte de una campaña más amplia contra la comunidad chií de Bahréin, que ha incluido arrestos, revocaciones de ciudadanía y restricciones a la libertad de expresión religiosa y política.
En los últimos meses, en concreto tras el comienzo de la guerra estadounidense-israelí contra Irán el 28 de febrero, las autoridades bahreiníes han intensificado su campaña contra la comunidad chií, incluyendo la detención de cientos de personas, despojo de ciudadanía, encarcelamiento o expulsión del país insular por supuestos vínculos o apoyo a Irán.
De igual manera, el aparato judicial y de seguridad de Bahréin ha reprimido a jóvenes manifestantes con el falso pretexto de que espiaban para Irán.
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