Líbano
Líder de Hezbolá: convertimos el campo de batalla en infierno para el enemigo israelí
El Secretario General del Movimiento de Resistencia Islámica del Líbano (Hezbolá), el Sheij Naim Qasem, aseveró este martes que la Resistencia nunca dejará el campo de batalla y que seguirá defendiendo al pueblo libanés ante el régimen sionista.
“No nos someteremos, no nos rendiremos y seguiremos defendiendo al Líbano y a su pueblo, sin importar cuánto tiempo tome, sin importar cuán grandes sean los sacrificios, que son menores que el precio de la rendición. El enemigo se someterá tarde o temprano. No abandonaremos el campo de batalla y lo convertiremos en un infierno para el enemigo israelí”, aseguró en una misiva dirigida a los comandantes y combatientes de Hezbolá.
Tras elogiar la valentía de los combatientes de la Resistencia a la hora de defender la libertad, la dignidad e independencia del Líbano, el Sheij Qasem subrayó que un pequeño grupo, limitado en número, recursos y apoyo, que cuenta con el respaldo de Dios, confronta al criminal y salvaje enemigo israelí, apoyado por el sanguinario tirano estadounidense, por países que ansían su poder y por individuos derrotados que se alimentan de las migajas de los malvados.
En este contexto, recalcó que Hezbolá responderá a la agresión y las violaciones, y no volverá al statu quo anterior al 2 de marzo.
El líder de Hezbolá reconoció que el acuerdo entre Irán y Estados Unidos, que incluye el cese de la agresión contra el Líbano, es posiblemente la baza más poderosa para detener la agresión.
Al agradecer a Irán y a cualquier parte que contribuya a detener la agresión israelí, Naim Qasem afirmó que la responsabilidad de negociar para lograr los objetivos soberanos del Líbano recae en las autoridades libanesas, no obstante, declaró la disposición de Hezbolá a cooperar para lograr cinco objetivos en una negociación indirecta: la soberanía libanesa mediante el cese de la agresión israelí por mar, tierra y aire; la liberación de su territorio mediante la retirada del enemigo israelí de nuestros territorios ocupados y el despliegue del ejército libanés al sur del río Litani; la liberación de los prisioneros; El regreso de la población a sus pueblos y ciudades; y la reconstrucción.
Dejó claro también que nadie fuera del Líbano tiene injerencia alguna en las armas, la resistencia o la organización de los asuntos internos del país, y que se trata de un asunto interno libanés y no forma parte de las negociaciones con el enemigo.
“Toda nuestra resistencia está dirigida a detener la agresión y frustrar sus objetivos. No abandonaremos el campo de batalla hasta que Dios Todopoderoso nos conceda la victoria, y le pedimos al Altísimo que sea pronto”, concluyó.
|