Líbano
Líder de Hezbolá: El poderío de la tiranía estadounidense se desmoronó y los israelíes se retirarán
El secretario general del Movimiento de Resistencia Islámica del Líbano (Hezbolá), el Sheij Naim Qasem, aseguró este miércoles que desde 1948 el enemigo sionista “ha intentado ocupar y absorber a un Líbano debilitado”, y recordó que el primer ministro del régimen israelí, Benjamín Netanyahu, declaró abiertamente su deseo de un “Gran Israel”.
“Hay quienes no ven ni oyen, pero los hechos sobre el terreno demuestran la expansión israelí. No hablamos de intenciones expansionistas, sino de la expansión en sí misma”, declaró el líder de Hezbolá. Además, añadió que “no hablamos de intenciones agresivas, sino de agresión. No hablamos de un objetivo criminal, sino de criminalidad”.
El proyecto israelí busca eliminar a Hezbolá “militar, cultural, política y socialmente, lo que significaría la aniquilación y ejecución de un amplio sector de la sociedad libanesa”, agregó.
“Este es su plan para facilitar la absorción de Líbano. No se conforman con atacar solo a quienes les combaten; quieren esclavizar a toda la región”, destacó el sheij Naim Qasem.
Asimismo, al remarcar que “el peligro es existencial”, enfatizó que “no luchamos por un pedazo de tierra, sino que defendemos nuestra existencia, nuestras vidas, nuestra tierra, nuestro futuro, nuestro camino y nuestra trayectoria”.
Aseguró que “la resistencia es una extensión que cree en la liberación y trabaja para lograrla”, afirmando que la Resistencia logró frustrar los objetivos israelíes. “Hemos destrozado el proyecto israelí y lo hemos impedido... Quieren matarnos, apoderarse de nuestra tierra, asentarse allí y realizar su proyecto del ‘Gran Israel’. ¡Qué grande es esta resistencia y su gente, que pagó un alto precio al enfrentarse al proyecto más peligroso contra el Líbano!”, declaró.
Asimismo, puntualizó que “si no nos hubiéramos mantenido firmes, el Líbano no habría sobrevivido durante años, y si la resistencia y su pueblo no hubieran perseverado, tampoco se habría salvado”.
“Ustedes consideran esta resistencia legendaria, así que no presten atención a los derrotados”, señaló dirigiéndose a los partidarios de la Resistencia, al mismo tiempo llamó a “aprovechar este momento crucial que hemos alcanzado tras el acuerdo para expulsar a los israelíes” del territorio libanés.
Al declarar que “no pudimos impedir que algunos combatientes regresaran al frente a pesar de haber sido heridos en múltiples ocasiones”, sostuvo que la Resistencia es fuerte gracias a “los tres pilares de la fortaleza: fe, voluntad y capacidad”.
Destacó la presencia de la Resistencia en el campo de batalla que ha lanzado tres mil 185 operaciones a un ritmo de 30 operaciones por día, informando que atacaron 518 vehículos enemigos, 85 aeronaves, derribaron 12 drones e igual número de helicópteros, mientras que el enemigo israelí registró mil 347 bajas, entre muertos y heridos.
Qassem manifestó además que confía “en la victoria para lograr la soberanía del Líbano sobre su territorio y sus derechos, y para expulsar a la ocupación israelí”.
En referencia a las negociaciones entre el Gobierno libanés y el régimen sionista que tienen lugar en Washington, el secretario general de Hezbolá destacó que “el límite para las negociaciones con el enemigo israelí es la seguridad mutua, y ningún proyecto bajo el pretexto del desarme pasará”.
“¿Acaso vamos a negociar solo para darles a los israelíes lo que quieren y lo que no pudieron obtener por la guerra, ahora lo pretenden conseguir por la vía política?”, preguntó.
Asimismo, llamó a “aprovechar el acuerdo del 27 de noviembre para detener la agresión aérea, terrestre y marítima, la retirada del ente sionista, el regreso de los prisioneros y el retorno de las familias desplazadas”.
“No existen zonas piloto, ni zonas seguras para el enemigo, ni zonas amarillas, ni rojas, ni verdes. Los israelíes deben retirarse, y se retirarán”, destacó.
Asimismo, hizo un llamado “a las autoridades y a todas las partes involucradas para que consoliden el discurso de las demandas libanesas al enemigo israelí, sin vincularlas con ningún asunto interno”, afirmando que todo asunto relacionado con Hezbolá de los asuntos internos debe quedar completamente excluido de las negociaciones.
Qasem sostuvo que en cualquier negociación, la exigencia fundamental debe ser el restablecimiento de la soberanía del Líbano, al no tener derecho la entidad sionista a interferir en los acuerdos de soberanía.
En este contexto, instó al presidente del Líbano y a “las autoridades políticas a asumir su responsabilidad de unificar nuestras voces, entablar un diálogo sereno y alcanzar un acuerdo entre nosotros”.
“Las negociaciones directas no son más que concesiones en las que estadounidenses e israelíes conspiran contra el Líbano, reprimiéndolo, silenciándolo y emitiendo comunicados en su nombre”, concluyó.
Qasem felicitó al pueblo iraní, a la Resistencia y a los pueblos de la región por la “gran victoria” y agradeció a Irán por “vincular el escenario libanés, tanto a la Resistencia como al pueblo, con la fuerza de su disposición al sacrificio, obligando así al enemigo israelí a detener su agresión”.
Afirmó que los objetivos de la guerra eran derrocar al gobierno y “extinguir la valiosa vida en el Irán revolucionario”, pero aseguró que este objetivo fracasó y el curso de los acontecimientos cambió.
Asimismo, sostuvo que el poderío de la tiranía estadounidense se ha desmoronado y su proyecto colonial en Irán ha fracasado gracias a los inmensos sacrificios realizados.
Qasem señaló que Irán realizó “inmensos sacrificios”, entre ellos el mártir Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y “todos los líderes, funcionarios y el pueblo”.
Consideró que “Irán se ha convertido en una potencia significativa con voz en la región y en el mundo, y el equilibrio de poder cambiará para mejor, beneficiando a los pueblos de la región”.
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